EXPERIMENTO · 05 ACTAS · DICTAMEN PROVISIONALPOR Arcotangana · PUBLICADO · REVISADO
Nebula: convertir una jerarquía en un lugar que pueda desobedecer
Treinta y un conceptos dejaron de ser filas y adquirieron distancia, umbrales e historial de regreso. El prototipo pregunta si orientarse también puede ser una forma de comprender.

EXPERIENCIA UTILIZABLE / LA TEORÍA YA HA CAUSADO SUFICIENTES DAÑOS
El informe termina.
Ahora entre.
WebGL · audio opcional · teclado, ratón y controles táctilesLa carpeta funciona. Ese era precisamente el problema
La jerarquía informática posee una solución antigua y competente: carpetas, sangría y un triángulo que apunta a la derecha. Localiza cosas conocidas con poca ceremonia. También convierte Naturaleza, Memoria y Espacio latente en tres renglones administrativos. Funcionaba tan bien que no ofrecía excusa técnica alguna para construir Nebula.
La excusa fue otra: averiguar qué ocurre cuando la profundidad ocupa distancia y una rama requiere movimiento. El prototipo no pretende sustituir el árbol de carpetas, que puede dormir tranquilo. Pregunta si orientación, espera y descubrimiento añaden algo a una estructura de conocimiento o solo consiguen que abrir una idea consuma combustible virtual.
La lista entrega una respuesta. El territorio exige combustible.
La sangría fue sustituida por varios kilómetros de vacío
Hay treinta y un mundos repartidos, después del origen, entre territorios, regiones e ideas. Cada nodo conoce padre, descendientes, colores, tono y una frase. Por debajo continúa siendo un árbol perfectamente aburrido. La irresponsabilidad empieza al traducirlo en portales deformables, niebla, partículas y una estela de regreso.
No hay minimapa omnisciente. Para cambiar de capa se mira, se localiza una señal, se mantiene el avance y se atraviesa el umbral. Volver también exige espacio: una estela indica la ruta al lugar anterior. La relación deja de ser una línea y pasa a ser una dirección que puede perderse, circunstancia tradicionalmente considerada defecto y aquí incorporada al presupuesto.

Volar sin obtener primero una licencia
El primer riesgo consistía en fabricar una cabina de Airbus para visitar treinta conceptos. Se redujo el mando a dos gestos: arrastrar para mirar y mantener PULSO para avanzar. El teclado añade impulso y deriva a quien lo solicite. Una guía aparece al principio y desaparece antes de obtener plaza fija en el paisaje.
El punto de mira detecta portales cercanos y muestra la fijación sin exigir puntería quirúrgica sobre un objeto en perspectiva. La persona elige rumbo; la interfaz absorbe parte del temblor. En móvil aumentan los controles visibles y se retira información secundaria. Volar no debería requerir un ratón de competición ni pulgares expedidos por la NASA.
Dos gestos bastan. El resto de la cabina puede abstenerse.
El sonido solicita permiso antes de ponerse trascendente
La atmósfera sonora cambia al atravesar mundos, pero no entra por la fuerza. El umbral ofrece ruido o silencio; después puede alterarse. Si el navegador bloquea la reproducción, el viaje continúa. Ningún concepto necesita una banda sonora para acreditar existencia, por mucho que algunos conceptos opinen lo contrario.
Three.js limita la densidad de píxeles en pantallas grandes, libera geometrías y materiales al salir y presenta un estado específico cuando falta WebGL. Son tareas de intendencia. La niebla puede fingir infinitud; la GPU conserva el derecho a no financiarla.
Todavía es una escena. La herramienta deberá declarar después
Los treinta y un mundos viven escritos dentro del prototipo. No hay editor, búsqueda, persistencia, enlace a una posición ni importación de un archivo real. Este corte queda disponible como cartografía general; la línea Fotosíntesis continúa en paralelo y somete el mismo vocabulario a un mecanismo concreto. Nebula demuestra que el espacio funciona durante una visita. No demuestra que resista cientos de nodos o a alguien que solo quiere encontrar una nota y marcharse.
La siguiente prueba no necesita más brillo. Necesita un corpus pequeño y verdadero, seguido de preguntas desagradables: qué se recuerda, cuánto tarda en encontrarse y si la relación entre conceptos queda más clara que en una lista. Si el usuario solo recuerda la niebla, habrá una escena magnífica. La herramienta deberá seguir esperando fuera.
La belleza queda en libertad provisional. Tendrá que justificar el coste.